CABA lanzó plan para refinanciar deudas en mora con tasa fija del 35% desde agosto y plazos de al menos 24 meses
El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires implementó un programa para que las familias con deudas atrasadas de tarjetas de crédito y préstamos personales puedan reestructurar sus pagos en condiciones más accesibles. La medida busca dar un respiro a hogares que enfrentan dificultades para cumplir con sus obligaciones y ya fue reglamentada tras la aprobación de la Ley 6.959 en la Legislatura porteña.
Qué ofrece el programa
A partir del 3 de agosto y durante 60 días, las personas podrán acceder a la refinanciación a través del Banco Ciudad y de otras entidades financieras que decidan participar. El plazo mínimo para devolver el dinero es de 24 meses y la tasa de interés queda fija en un máximo del 35% anual, presentada como la más baja disponible en el mercado actual. Los bancos tienen tiempo hasta el 31 de julio para sumarse y pueden proponer condiciones todavía mejores. El Banco Ciudad también habilitará una línea especial para emprendedores y trabajadores no registrados.
Quiénes pueden acceder
Para participar hay que cumplir varios requisitos al mismo tiempo:
🔹 Tener deudas de tarjetas de crédito o préstamos personales de entidades financieras, con mora de entre 60 y 180 días según la clasificación del Banco Central: Situación 2 o 3 en la Central de Deudores
🔹 Contar con ingresos familiares inferiores a 10 salarios mínimos (actualmente $3.678.000).
🔹 Que las cuotas mensuales de deudas representen más del 30% de los ingresos del hogar.
🔹 Tener domicilio real en la Ciudad de Buenos Aires con al menos dos años de antigüedad.
Quiénes quedan excluidos
No pueden acceder quienes posean más de una propiedad, vehículos con menos de cinco años de antigüedad (salvo que se demuestre uso laboral), embarcaciones, aviones o bienes suntuarios registrados. Tampoco entran quienes tengan activos financieros que superen el monto de la deuda ni quienes compraron dólares durante el período en que se generaron los atrasos.
El jefe de Gobierno Jorge Macri impulsó la iniciativa como una herramienta para que la clase media trabajadora pueda regularizar su situación financiera. Como incentivo para que más bancos participen, la Ciudad reduce en un 50% el impuesto sobre los Ingresos Brutos que se aplica a los intereses de estas refinanciaciones.
