La actividad económica en Argentina creció 0,3% en febrero y acumula 3 meses consecutivos de crecimiento
El agro impulsa la actividad económica. Seis de los diez indicadores que componen el índice mostraron variaciones mensuales positivas.
Según el Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica (ICA-ARG), elaborado por las Bolsas de Comercio de Rosario y Santa Fe a través del Centro de Investigación del Ciclo Económico (CICEc), la actividad económica en Argentina registró en febrero un aumento mensual del 0,3%. Este es el tercer incremento consecutivo. Sin embargo, en comparación con febrero del año anterior, la actividad cayó un 1,0%, ya que la base de comparación era alta.
El escenario es heterogéneo: seis de los diez indicadores que componen el índice mostraron variaciones mensuales positivas, pero la mayoría sigue por debajo de los niveles de febrero de 2025. La excepción principal es el sector agropecuario, que se consolidó como uno de los principales motores de la economía. El agro creció un 1,7% mensual, superando incluso el récord del mes anterior, y un 28,2% interanual. La causa principal de este impulso es el avance de la cosecha de girasol, que se encamina a ser la mayor producción del siglo, junto con el comienzo de la recolección de maíz con estimaciones históricas.
Otros sectores muestran señales mixtas. La industria tuvo una suba mensual del 0,5%, aunque acumula siete meses consecutivos de caída interanual del 3,1%. La construcción cayó un 0,3% mensual y sigue con un comportamiento errático. Las importaciones repuntaron un 1,1% mensual tras cuatro meses de bajas, pero aún están un 6,7% por debajo del nivel interanual. Las exportaciones, en cambio, bajaron por tercer mes consecutivo, aunque la balanza comercial se mantiene en terreno positivo.
En el consumo interno, las ventas minoristas cayeron un 0,5% mensual y acumulan un deterioro interanual del 8,3%, con bajas generalizadas en supermercados, mayoristas y shoppings (solo repuntaron electrodomésticos y artículos para el hogar). En el mercado laboral, el empleo registrado privado bajó un 0,04% mensual y un 1,6% interanual, lo que equivale a alrededor de 100.000 puestos formales menos que un año atrás. Los salarios mostraron una leve mejora mensual del 1,2%, pero todavía están un 1,9% por debajo en términos interanuales.
De cara al futuro, la economía muestra señales de recuperación apoyadas en la estabilidad cambiaria y la baja de tasas, pero persisten riesgos. Una posible escalada del conflicto en Medio Oriente podría generar mayores ingresos por exportaciones, aunque también presiones inflacionarias y un encarecimiento de la energía.


