El Gobierno quitó subsidios a la luz de 2,1 millones de hogares y al gas de casi 900.000
El Gobierno nacional eliminó los subsidios a la electricidad para 2,1 millones de hogares y al gas natural por redes para casi 900.000 familias, en comparación con el inicio de la gestión. Esto representa un recorte fuerte en la ayuda estatal a las tarifas de energía. Según La Nación, el gasto total en subsidios bajó más de US$5.600 millones en dos años y medio.
Los números clave
🔹 En electricidad, hay 16,5 millones de usuarios residenciales. Los hogares con subsidio pasaron de 10,8 millones (67%) en diciembre de 2023 a 8,73 millones (53%) ahora.
🔹 En gas, el universo supera los 9,6 millones de usuarios. Los beneficiarios bajaron de 5,64 millones a 4,78 millones.
🔹 Hoy casi la mitad de los hogares paga la tarifa completa sin ayuda.
🔹 El gasto en subsidios cayó del 1,4% del PBI al 0,6%, y el objetivo es llegar al 0,5% en 2026. Los usuarios cubren ahora el 70% del costo real de la energía, contra solo el 30% antes.
Por qué tomó esta decisión
El principal motivo fue bajar el gasto público y ordenar las cuentas del Estado. El Gobierno combinó aumentos de tarifas con mayor producción local de Vaca Muerta, lo que redujo los costos del sistema. Además, limpiaron el padrón de beneficiarios: sacaron subsidios a hogares en countries y barrios cerrados, a registros de personas fallecidas y corrigieron casos donde familias con capacidad de pago recibían ayuda mientras otros más vulnerables quedaban afuera.
Cómo funciona el nuevo sistema
Reemplazaron el esquema anterior por el Subsidio Energético Focalizado (SEF). Es más simple: solo hay dos categorías (con subsidio o sin él) y se define según ingresos, patrimonio y consumo. La ayuda se aplica solo sobre un bloque básico de consumo (que varía según la estación del año). Por encima de ese bloque, se paga precio pleno. Esto focaliza la ayuda en quienes más lo necesitan.
Durante décadas el Estado gastó fortunas en subsidios generalizados (más de US$150.000 millones entre 2003 y 2023). Ahora se terminó con la lógica de que todos pagaban poco, independientemente de su situación económica. Las boletas subieron, pero mejoró mucho la cobrabilidad (de 48% a 97%). Las tarifas más altas explicaron alrededor del 20% de la inflación en el primer trimestre de 2026.
Fuente: La Nación