El Gobierno reglamenta el RIMI y activa beneficios fiscales para inversiones del sector pyme por dos años
El Gobierno reglamentó este martes el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), un esquema incluido en la Reforma Laboral que el Congreso convirtió en ley en febrero. El objetivo es que las pymes inviertan más en su crecimiento, generen empleo de calidad y mejoren la competitividad del país, con inversiones mínimas de US$150.000 y un techo de US$30 millones. Busca atraer capitales tanto de empresas argentinas como extranjeras para fortalecer las cadenas productivas, aumentar las exportaciones y promover un desarrollo más sostenido en distintos sectores.
Quiénes pueden anotarse en el RIMI
Pueden acceder las micro, pequeñas y medianas empresas (hasta mediana tramo 2) que tengan el certificado MiPyME al día. También entran entidades sin fines de lucro que cumplan los mismos parámetros. Quedan afuera las que tengan deudas fiscales firmes e impagas, las condenadas por delitos tributarios o las que ya estén usando beneficios del RIGI (el régimen para grandes inversiones) por las mismas cosas. Según el decreto, las inversiones tienen que hacerse en los primeros dos años de vigencia del régimen.
Qué tipo de inversiones entran
Se trata de comprar o fabricar bienes muebles nuevos (máquinas y equipamiento, pero no autos) y hacer obras destinadas a la producción. Incluye específicamente:
🔹 Equipos de riego nuevos
🔹 Mallas antigranizo de alta calidad
🔹 Animales reproductores de buena genética
🔹 Bienes para generar, almacenar o ahorrar energía con fuentes renovables o mayor eficiencia
No cuentan los activos financieros ni bienes de portfolio. Para las obras, solo se toman las que estén con menos del 30% de avance al momento de arrancar el régimen. Hay montos mínimos de inversión (en dólares, al cambio comprador del Banco Nación del día anterior a la factura):
🔹 Microempresas: desde 150.000 dólares
🔹 Pequeñas: desde 600.000 dólares
🔹 Medianas tramo 1: desde 3.500.000 dólares
🔹 Medianas tramo 2: desde 9.000.000 dólares
Para los bienes especiales de riego, eficiencia energética, mallas y ganado no hace falta llegar a esos montos. El tope general para cualquier inversión es de US$30 millones.
Cuáles son los beneficios concretos
Las empresas que cumplan pueden amortizar más rápido las inversiones en el impuesto a las ganancias:
🔹 Bienes muebles: en solo dos cuotas anuales iguales
🔹 Obras: reduciendo la vida útil al 60% de lo normal
🔹 Equipos especiales (riego, eficiencia, etc.): en una sola cuota
Además, el IVA que pagan por estas compras se les devuelve más rápido: después de tres períodos fiscales mensuales. La devolución se hace por orden de antigüedad y con un tope anual según la ley de presupuesto.
Condiciones para no perder todo
Los bienes tienen que quedarse en la empresa al menos dos años (salvo que se reemplacen por algo de igual o mayor valor o se pierdan por fuerza mayor). Si no se cumple, hay que devolver los beneficios con intereses y multas. La puesta en marcha de la inversión puede ser después de los dos años, pero los beneficios se aplican en el ejercicio fiscal correspondiente.