Fitch Ratings elevó la calificación de la deuda de Argentina de CCC+ a B-

Fitch Ratings, una de las principales agencias de calificación de riesgo de Estados Unidos, subió la nota de la deuda soberana argentina. La cambió de CCC+ a B- y le puso perspectiva estable. Esta calificación deja a Argentina a un solo escalón de la nota B que había logrado durante la gestión de Mauricio Macri en 2017, antes de la crisis cambiaria. Aún así, sigue por debajo de la de Brasil (BB) y México (BBB-). Fitch reconoce que el impulso desregulatorio y la atracción de inversiones privadas en energía y minería son prioridades del oficialismo.
Por qué subieron la nota
La agencia valoró los avances en la disciplina fiscal, las mejoras en la situación externa y los progresos en reformas estructurales. El equipo de Milei mantuvo el equilibrio presupuestario como eje central de la política económica, algo que representa un cambio grande respecto del pasado. Además, consiguió victorias importantes en el Congreso después de las elecciones legislativas de octubre de 2025, lo que le dio más respaldo para seguir adelante con su agenda.
Datos clave de la mejora
🔹 Argentina se consolidó como exportador neto de energía, lo que la protege mejor de los cambios en los precios internacionales.
🔹 El superávit comercial del primer trimestre alcanzó un récord de US$5.500 millones, frente a los US$1.100 millones del mismo período del año anterior.
🔹 El gobierno priorizó la compra de reservas: acumuló US$7.100 millones hasta abril y se propone sumar entre US$10.000 y US$17.000 millones en todo el año.
🔹 Se espera que las reservas netas crezcan US$8.000 millones, en línea con la meta del acuerdo con el FMI.
🔹 Proyectan un superávit primario de 1,1% del PBI y un déficit de cuenta corriente de solo 1% del PBI, bastante mejor que el promedio de países con nota similar.
🔹 Avanzaron con la reforma laboral, cambios en la Ley de Glaciares para facilitar la minería y la aprobación del Presupuesto 2026.
Lo que falta y los riesgos
A pesar de los avances, la agencia advierte que las reservas netas todavía son bajas frente a posibles shocks de confianza, la inflación sigue siendo elevada (aunque proyectan que baje por debajo del 2% mensual hacia fin de año) y el país tiene un historial de inestabilidad. Además, los vencimientos de deuda en dólares se endurecen en 2027, justo antes de las elecciones. Por ahora el gobierno evita endeudarse en el exterior para no pagar tasas altas.